6 de cada 10 partos de embarazadas que se contagiaron de COVID-19 fueron muy prematuros, advierte un estudio llevado a cabo en Estados Unidos.

Fuente: Muy Interesante México

A pesar del encierro colectivo y las medidas de sana distancia, la vida sigue. Prueba de ello son los nacimientos que se concretaron durante los meses que llevamos de pandemia. A más de año y medio de comenzada la crisis sanitaria, un estudio reciente se enfocó en los casos de embarazos prematuros, presuntamente impulsados por infecciones de COVID-19. La relación entre la enfermedad y el proceso de gestación era dudosa, pero hoy la Universidad de San Francisco tiene una respuesta contundente.

COVID-19 y embarazo: lo que debes saber

Incluso para las mujeres enfermas de coronavirus, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) sugiere seguir amamantando a sus bebés lactantes. Sin embargo, un estudio reciente publicado en Lancet Regional Health – Americas investigó a fondo la relación entre la gestación y el coronavirus. Los científicos aseguran que existe un riesgo más elevado de dar a luz prematuramente, si durante el embarazo se contrajo COVID-19.

La posibilidad es todavía mayor si las mujeres padecen ciertas comorbilidades. Entre ellas, según la cobertura de Live Science, se destacan la hipertensión arterial, la diabetes o la obesidad. Además de señalar las ‘banderas rojas’, los científicos a cargo de la investigación instan enérgicamente a las mujeres embarazadas con COVID-19 a vacunarse, incluso cuando la infección ya llegó a su organismo.

Para Deborah Karasek, epidemióloga y profesora asistente de obstetricia, ginecología y ciencias de la reproducción en la Universidad de California en San Francisco, el vínculo entre el parto prematuro y el coronavirus “realmente se ha ido construyendo con el tiempo“. Como coautora del estudio, trabajó de la mano con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) para concluir que todas las alternativas de vacunas existentes no sólo son seguras, sino que resultan necesarias para las embarazadas.

A pregnant woman waits after receiving a dose of the Pfizer-BioNTech vaccine against COVID-19 at a vaccination center in Bogota, on July 23, 2021. – Colombia started to inoculate pregnant women who have three months of gestation or more. (Photo by Raul ARBOLEDA / AFP)

Nacimientos muy prematuros en la pandemia

Para la investigación, los investigadores a cargo de Karasek consideraron los casos de embarazos con COVID-19 entre julio de 2020 y enero de 2021. Después de este espacio de tiempo, se dieron cuenta de que las mujeres embarazadas que eran pacientes positivos tenían un aumento del 60 % en el riesgo de tener un parto muy prematuro (antes de las 32 semanas). En contraste, tuvieron un 40 % de riesgo de dar a luz de manera solamente prematura.

Los porcentajes se obtuvieron con respecto a quienes dieron a luz sin estar enfermas de COVID-19. Los investigadores también consideraron los casos de las mujeres cuyo parto prematuro fue inducido por los médicos que las atendieron. Algunas de ellas estaban gravemente enfermas, y probablemente no podrían sobrevivir a dar a luz si la enfermedad avanzaba.

Sin embargo, la investigación no estudió la razón detrás de los embarazos prematuros por COVID-19 que se dieron de manera espontánea. A pesar de esto, se identificó que sí ocurrieron mucho más frecuentemente que los partos ‘a tiempo’. “Las investigaciones futuras pueden explorar los diferentes mecanismos a través de los cuales la infección por COVID afectaría el parto prematuro”, asegura Karasek. Mientras tanto, el objetivo es garantizar que las mujeres embarazadas estén protegidas contra una infección del virus.