Aunque no se transmite tan rápidamente como Delta, las mutaciones de la variante Mu podrían desarrollar una mayor resistencia a las vacunas.

Fuente: Muy interesante México

La variante Mu (B.1.621) apareció por primera vez en Colombia en enero de 2021. Desde entonces, se ha registrado en 39 países de Sudamérica y Europa, con una peculiaridad: su transmisibilidad parece ser mucho menor que la de Delta, pero la serie de mutaciones que presenta obligan a mantenerla bajo vigilancia constante.

Según la Organización Mundial de la Salud, Mu “presenta una serie de mutaciones que podrían indicar un riesgo de escape inmunitario”; es decir, una mayor resistencia a las vacunas desarrolladas actualmente contra COVID-19.

 “Los datos preliminares presentados al Grupo de Trabajo sobre la Evolución del Virus muestran una reducción de la capacidad de neutralización de los sueros de los convalecientes y de los vacunados similar a la observada para la variante Beta (descubierta en Sudáfrica)”, explica la OMS.

Tres meses después de la detección de Mu en Colombia, los contagios comenzaron a escalar a nivel nacional, dando lugar a la tercera ola, que alcanzó máximos históricos de casos nuevos y defunciones en todo el país a finales de junio.

Una de las principales hipótesis para explicar la intensidad de este brote radica en las características de Mu, cuya prevalencia alcanza 39 % en el total de casos activos en Colombia y 13 % en Ecuador.

Sin embargo, el panorama resulta distinto en el resto de los países donde se ha detectado: a diferencia de Delta, cuya alta transmisibilidad la coloca como variante dominante en todo el mundo, los casos de la variante Mu son esporádicos y apenas alcanzan el 0.1 % de prevalencia global.

Super-high magnification of coronavirus particles (like the current SARS-CoV-2 pandemic) spread through tiny droplets of liquid (aerosols) floating through the air. Illustration for means of transmission: droplet and aerosolized infection.

Y aunque se trata de un indicador positivo, la OMS insiste en mantener una estrecha vigilancia en Mu como una de las cinco variantes de interés detectadas hasta el momento. La OMS también explicó que la variante C.1.2 descubierta en Sudáfrica recientemente “no parece estar aumentando su circulación” según los análisis en curso y por lo tanto, no constituye una variante de preocupación ni de interés por ahora.

Para clasificar una variante del SARS-CoV-2 como de preocupación, ésta debe cumplir con alguno de los tres criterios siguientes:

  • Presentar un aumento de la transmisibilidad o cambio perjudicial en la epidemiología de la COVID-19,
  • Aumento de la virulencia o cambio en la presentación clínica de la enfermedad; o
  • Disminución de la eficacia de las medidas sociales y de salud pública o de los medios de diagnóstico, las vacunas y los tratamientos disponibles.

De ahí que hasta el momento, únicamente Alfa, Beta, Gamma y Delta pertenezcan a este grupo, cuyas características podrían cambiar el rumbo de la pandemia.