Errores de ortografía, viales sin empaque y hieleras convencionales: así son las vacunas falsas que se venden por mil dólares en México.

Fuente: Muy Interesante

El 21 de abril, la farmacéutica estadounidense Pfizer dio a conocer la identificación de “dosis sospechosas”de su vacuna contra COVID-19 en México y Polonia. Se trata del segundo caso conocido de vacunas falsas en territorio nacional durante la Campaña Nacional de Vacunación, luego de que a mediados de marzo, autoridades aduaneras confiscaran 5 mil 775 dosis falsas de la vacuna Sputnik V dentro de una avioneta en el aeropuerto internacional de Campeche.

A pesar de que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) emitió una alerta sobre la falsificación de la vacuna de Pfizer en Nuevo León a mediados de febrero, no fue hasta abril que una investigación independiente de Pfizer detalló que al menos 80 personas de la entidad recibieron esta inoculación.

En coordinación con autoridades locales, la farmacéutica analizó los viales incautados en Nuevo León y descubrió que no se trataba de la vacuna original, desarrollada con tecnología de ARN mensajero que permite crear anticuerpos contra COVID-19, sino de agua destilada.

La vacuna falsa se ofrecía a través de Internet y se aplicaba en un establecimiento que se hacía pasar por una clínica ubicada en el municipio de San Nicolás de los Garza. Algunas de las personas que recibieron la inyección de agua destilada confirmaron que cada dosis tiene un costo de mil dólares, es decir, casi 40 mil pesos mexicanos por recibir el esquema completo.

¿Cómo saber si una vacuna es falsa?

A mediados de marzo, la cuenta oficial de la vacuna rusa Sputnik V en Twitter compartió una serie de imágenes comparando las etiquetas de las vacunas falsas con las auténticas. Las diferencias más evidentes están en faltas de ortografía en ruso, el mal uso del alfabeto cirílico y sobre todo, que cada vial original se empaqueta en una caja individual:

No obstante, existe una forma más sencilla de evitar vacunas falsas: ninguno de los desarrollados aprobados en México hasta el momento se vende a particulares, de modo que todas las vacunas que se ofrecen ilegalmente fuera del Programa Nacional de Vacunación y se aplican en sedes distintas a las establecidas por el gobierno federal y los estatales, tienen una probabilidad muy alta de ser falsas.

La COFEPRIS explica al respecto que “cualquier vacuna contra COVID-19 que esté a la venta a través de páginas de internet, redes sociales, vía telefónica, farmacias, hospitales y puntos de venta, constituye un fraude y un riesgo a la salud por ser de dudosa procedencia”.