La nueva variante de COVID-19 está generando ‘un tsunami de casos’, según la OMS. Éstas pueden ser las consecuencias de Ómicron.

Fuente: Muy Interesante

Depsués de la aparición de la variante Ómicron en Sudáfica —y su propagación hacia el resto del mundo—, altos funcionarios de la Organización Mundia de la Salud empezaron (OMS) a temer por los primeros meses de 2022. Tomarla a la ligera no está dando buenos resultados.

Como el terecer año de la pandemia por COVID-19, podría parecer que ya sabemos cómo enfrentar las olas de contagios, cuáles son los protocolos sanitarios y qué hay que hacer para verle fin a la crisis. Christian Lindmeier, vocero de la institución, no está tan seguro de ello. Éstas podrían ser las consecuencias de Ómicron, si bajamos la guardia.

Olas más agresivas de contagios

Tras un par de semanas de que se anunció la aparición de Ómicron en el mundo, virólogos en todo el mundo empezaron a plantearse cuáles podrían ser las consecuencias reales de una variante más. Conforme fue pasando el tiempo, se confirmó que la B.1.1.529 —como se le denominó originalmente— pudiera evadir la respuesta inmune de las vacunas existentes.

Esto es así, según reveló la OMS, porque cuenta con mutaciones en ‘los picos de la corona’ distintiva del COVID-19. Por esta razón, una de las consecuencias de Ómicron es que las olas de contagio serán más agresivas. Esto no quiere decir, sin embargo, que esto ocasione un alza en los índices de hospitalización y muerte en todo el mundo.

Por el contrairo, esta variante ha demostrado ser mucho menos invasiva con el organismo humano. En otras palabras, aunque da más ‘leve’, sí es más contagiosa que otros tipos de COVID-19, como Delta. Más aún después de la temporada de reuniones decembrinas.

WUHAN, CHINA – AUGUST 3:(CHINA OUT) Residents line up for nucleic acid testing of COVID-19 on August 3, 2021 in Wuhan, Hubei Province, China. After local media reported seven cases of COVID-19, Wuhan launched city-wide nucleic acid testing. These are the first new cases of transmission in Wuhan since May 2020. The latest cases of COVID-19 started from Nanjing, prompting nearby provinces and cities to take action. (Photo by Getty Images)

Un tsunami de casos

De acuerdo con un estudio conducido por Imperial College, la probabilidad de terminar hospitalizado por ésta es 45 % más baja que por Delta. Algunos medios han anunciado que otra de las consecuencias de Ómicron es que no es detectable por medio de las pruebas de PCR. Sin embargo, la OMS sugiere exactamente lo contrario:

“Las pruebas de PCR ampliamente utilizadas continúan detectando la infección, incluida la infección por Omicron […]. Se están realizando estudios para determinar si hay algún impacto en otros tipos de pruebas, incluidas las pruebas de detección rápida de antígenos”, explica la orgnaización en su portal oficial.

A pesar de que esto es cierto, sistemas de salud pública como el de México encuentran difícil proveer de estos servicios a cada rincón del país. Con la incertidumbre que ha generado esta nueva variante genética, millones de personas han acudido a realizarse pruebas gratuitas en los módulos estatales —al tiempo que orquestaron reuinones sin seguridad sanitaria en diciembre.

Al respecto, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la Organización Mundial de la Salud, aseguró que está “ocasionando un tsunami de casos tan grande y rápido, que está desbordando los sistemas sanitarios de todo el mundo“.

¿Cómo se pueden mitigar las consecuencias de Ómicron?

Ante la declaración de Adhanom Ghebreyesus, la Organización de Naciones Unidas enfatizó la necesidad de no descuidar las medida sanitarias elementales, que hemos llevado a cabo desde hace casi 2 años. Entre ellas, destacaron las siguientes en su portal oficial:

  • Mantener una distancia física de al menos 1 metro de los demás.
  • Usar un cubrebocas que ajuste bien.
  • Abrir ventanas para mejorar la ventilación, así como evitar los espacios mal ventilados o abarrotados.
  • Mantener las manos limpias, y procurar el estornudo de etiqueta.

Sin embargo, la medida primordial de prevención contra Ómicron —y sus consecuencias—  sigue siendo contar con la vacunación completa. De otra manera, es mucho más probable que las personas infectadas la pasen muy mal, y tengan que ser hospitalizadas.