Fuente: National Geographic Español

El cáncer es la segunda causa de muerte en el mundo; en 2015, ocasionó 8.8 millones de defunciones. Además, solo uno de cada cinco países de ingresos medianos o bajos dispone de los datos necesarios para impulsar políticas de lucha contra la enfermedad.

Acorde la ONU, estos son los cinco tipos de cáncer más mortales :

  • Pulmonar con 1.69 millones de defunciones.
  • Hepático con 788 000 defunciones.
  • Colorrectal con 774 000 defunciones.
  • Gástrico con  754 000 defunciones.
  • Mamario con 571 000 defunciones.

Alrededor de un tercio de las muertes por cáncer se debe a los cinco principales factores de riesgo conductuales y dietéticos. Estos son:

  • Indice de masa corporal elevado
  • Ingesta reducida de frutas y verduras
  • Falta de actividad física
  • Consumo de tabaco
  • Consumo de alcohol

El diagnóstico temprano:

Entre el 30 y el 50% de los cánceres se pueden evitar. Para ello, es necesario reducir los factores de riesgo y aplicar estrategias preventivas de base científica. La prevención abarca también la detección precoz de la enfermedad y el tratamiento de los pacientes. Si se detectan a tiempo y se tratan adecuadamente, las posibilidades de recuperación para muchos tipos de cáncer son excelentes.

Si el cáncer se diagnostica tempranamente, es más probable que el tratamiento sea eficaz.

La probabilidad de supervivencia aumenta, la morbilidad se reduce y el tratamiento es más barato. El diagnóstico y tratamiento precoces comportan mejoras notables en la vida de los pacientes.

El diagnóstico temprano abarca tres pasos sucesivos, que se deben integrar y llevar a cabo oportunamente:

  1. Conciencia del posible problema de salud y acceso a la atención médica.
  2. Evaluación clínica, diagnóstico y estadificación.
  3. Acceso al tratamiento.