Fuente: Muy Interesante

Un nuevo prototipo de vacuna de ADN para proteger frente al SARS-CoV-2 se encuentra lista para los ensayos en humanos, que comenzarán en pocos días

Desde que se desató la actual pandemia originada por el coronavirus SARS-CoV-2, en laboratorios de todo el mundo se trabaja contrarreloj para desarrollar la ansiada vacuna. Conseguir una vacuna segura y eficaz lleva su tiempo, y aunque dada la emergencia de la situación muchos de los protocolos habituales se han acelerado, hay que destacar que no es probable que la vacuna frente al nuevo coronavirus esté disponible, como mínimo, hasta dentro de un año y medio.

Actualmente ya hay algunas vacunas, que una vez pasados los ensayos pre-clínicos en animales, se encuentran en la fase 1 de los ensayos clínicos en humanos. Una de ellas es la vacuna desarrollada por la empresa estadounidense Moderna, que fue la primera en iniciar estas pruebas. Por su parte, en China también se comenzaron hace pocos días los test para probar su prototipo con voluntarios sanos de la ciudad de Wuhan, el epicentro de la pandemia.

La fundación de Bill y Melinda Gates tampoco se ha querido quedar atrás, y ha financiado el desarrollo de una nueva vacuna en colaboración con Inovio, una pequeña compañía farmacéutica y biotecnológica afincada en Pensilvania (EE UU). Ahora, un comunicado de dicha empresa acaba de anunciar que su vacuna de DNA acaba de pasar los ensayos pre-clínicos y que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE UU acaba de aprobar el comienzo de los ensayos en humanos, que comenzarán inmediatamente.

Así será la fase 1 de los ensayos clínicos

“Este es un paso significativo en la lucha global contra COVID-19. Sin una nueva vacuna segura y efectiva, es probable que la pandemia de COVID-19 continúe amenazando vidas y medios de vida”, ha explicado J. Joseph Kim, presidente de Inovio. La fase 1 del ensayo incluirá a cuarenta voluntarios sanos de Filadelfia y Kansas City, donde ya ha comenzado la evaluación de los candidatos para agilizar el proceso. “Publicamos con anticipación la inscripción para el estudio”, explica Pablo Tebas, especialista en enfermedades infecciosas y profesor de Madicina en el Hospital de la Universidad de Pensilvania. “Ha habido un gran interés en esta vacuna entre las personas que quieren hacer lo que pueden para ayudar a proteger al público en general de esta pandemia lo antes posible”, indica.

Cada participante recibirá dos dosis de la vacuna con cuatro semanas de diferencia, y la compañía espera que los datos referentes a la respuesta inmune inicial y a la seguridad estén listos para final del verano. La compañía ya tiene experiencia en el trabajo con coronavirus, pues también ha completado el estudio de la fase I para probar una vacuna frente al Síndrome Respiratorio del Medio Oriente (MERS). En este caso, el producto fue bien tolerado e indujo niveles altos de anticuerpos en el 95 % de los sujetos, además de inducir respuestas de las células T en caso el 90 % de los participantes. Las respuestas inmunes se mantuvieron durante 60 semanas después de la aplicación de la dosis.

A la vista de estos resultados, los representantes de la compañía se muestran optimistas con respecto a la vacuna frente al SARS-CoV-2, si bien son prudentes ante la magnitud del reto: “Producir una vacuna COVID-19 en los próximos 12 a 18 meses no es solo un desafío científico, sino que también requerirá nuevos niveles de colaboración e inversión en la industria y el gobierno” indica Richard Hatchett, director de la Coalición para la Preparación e Innovación en epidemias. “Todavía queda un largo camino por recorrer antes de tener una vacuna segura, efectiva y accesible a nivel mundial y lista para su uso más amplio”.