Fuente: Muy Interesante

. La sangre no se suele transfundir entera, sino que se procesa para separar sus componentes. Todos ellos tienen su propia fecha de caducidad:

Hematíes (glóbulos rojos). Transportan oxígeno y se aplican en cirujías, politraumatismos, dolencias crónicas y enfermos sangrantes. Sus concentrados se conservan 42 días entre 1 ºC y 6 ºC.

Plaquetas. Detienen hemorragias. Se transfunden a pacientes con caída del número de estas células y en casos de leucemia o quimioterapia. Duran cinco días entre 20 ºC y 24 ºC, y hasta siete días con un sistema para reducir la contaminación bacteriana.

Plasma. La parte líquida se usa en casos de hepatopatía, quemaduras, hemofilia… Se guarda congelado a menos de -25 ºC durante dos años.