Fuente: Muy Interesante

Aunque aún hay muchas cosas que no sabemos de este nuevo coronavirus, sí que conocemos que afecta a varios órganos del organismo. Este es su recorrido.

Con más de 126 000 casos del nuevo coronavirus en todo el mundo y más de 4 600 muertes (al momento de escribir este artículo), los expertos están haciendo sonar la alarma sobre el potencial de transmisión comunitaria generalizada a nivel local. El coronavirus es oficialmente una infección respiratoria, lo que significa que afecta los pulmones y las vías respiratorias pero, ¿cuál es el potencial del virus como para alcanzar proporciones pandémicas a través de su capacidad única de atacar el cuerpo humano?

Los expertos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de todo el mundo afirman que los seres humanos debemos prepararnos para una “interrupción significativa de nuestras vidas”.

¿Cómo ataca el cuerpo humano?

El Centro Chino para el Control y Prevención de Enfermedades publicó detalles clínicos sobre los primeros 72 000 pacientes diagnosticados hasta el 11 de febrero de 2020 con COVID-19, la enfermedad respiratoria causada por el virus SARS-CoV-2 que ataca el cuerpo humano.

El COVID-19 es “similar pero distinto del” síndrome respiratorio agudo severo (SRAS), lo que permite a los científicos usar lo que ya conocemos obre el SRAS para tener información valiosa acerca del nuevo coronavirus. Al igual que la gripe, COVID-19 se inicia en los pulmones y se propaga a través de gotas de agua cuando alguien estornuda o tose. Aunque, según un reciente estudio, al parecer también puede propagarse a través de las heces. Podría ser otro vehículo de contagio, dado que parece que el coronavirus puede sobrevivir en el aire durante al menos 30 minutos y difundirse hasta 4,5 metros -mucho más lejos de la distancia de seguridad recomendada por las autoridades sanitarias de todo el mundo-, aunque se necesita más investigación. También fuera del organismo su supervivencia está en estudio, pues puede permanecer durante días en las superficies donde caen las gotas respiratorias infectadas, que aumentan el riesgo de contagio únicamente por tocar dichas superficies y luego llevarse las manos a la cara. (De ahí la importancia de lavarse las manos con profusión).

La OMS ha expuesto que el SARS ataca al cuerpo en tres fases: replicación viral, hiperactividad inmune y destrucción pulmonar, que parece ser similar a cómo ataca también COVID-19 .

Los primeros estudios sugieren que COVID-19 se replica eficientemente en el tracto respiratorio superior. Luego, las personas infectadas producen una gran cantidad del virus al comienzo de la infección, lo que, si lo unimos a que el periodo de incubación medio es de 5,1 días, pueden pasar todo este tiempo contribuyendo a la infección y propagando el virus mientras llevan una vida normal -ante la ausencia de síntomas-.

Su recorrido comienza y acaba en los pulmones pero algunos pacientes han presentado problemas relacionados con el estómago, el torrente sanguíneo, el hígado y el riñón.

Patrones de infección

COVID-19 se presenta en tres patrones de infección:

  1. Enfermedad leve y síntomas del tracto respiratorio superior
  2. Neumonía no mortal.
  3. La neumonía grave con síndrome de dificultad respiratoria aguda puede progresar rápidamente y, a veces, requiere soporte vital.

Cuando el organismo se infecta, el cuerpo desencadena una respuesta de citoquinas mediante la que las células inmunes atacan el virus. En algunos casos y por razones desconocidas, el virus puede desencadenar una respuesta exagerada del sistema inmune, lo que puede amortiguar aún más los esfuerzos de recuperación.

Es probable que la situación empeore antes de mejorar. “Esperamos ver que la cantidad de casos, la cantidad de muertes y la cantidad de países afectados aumente aún más”, dijo el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en la última rueda de prensa en la que se catalogó COVID-19 como una pandemia.

La última vez que la OMS usó la palabra pandemia para describir un virus de rápida propagación fue en 2009, para una cepa de influenza H1N1 que mató a cientos de miles de personas en su primer año y que ahora forma parte del grupo anual de virus de la influenza. Nunca antes había ocurrido que un coronavirus provocara una pandemia.

Los expertos dicen que la mejor protección contra COVID-19 son las intervenciones no farmacéuticas, los pasos preventivos como lavarse bien las manos, cubrirse la boca al toser y estornudar con un pañuelo, desinfectar las superficies alrededor del hogar y el espacio de trabajo, y evitar el contacto con personas que se sabe que están enfermas. Las personas con fiebre, tos y dificultad para respirar deben buscar atención médica y quedarse en casa a menos que se les indique lo contrario.